Muy orgullosos de todos nuestros misioneros de la gran familia Everest que han estado esta Semana Santa repartidos por toda la geografía española.
Como decía San Juan Pablo II: “España, tierra de María.”
Desde los abuelos en León, hasta los más pequeños en Guadalajara, pasando por los jóvenes de Comillas, Córdoba, Albacete… ¡contagiando la alegría del Evangelio!



